Comprar favores con dinero público

La publicidad institucional (excepto la obligada por ley) debería estar prohibida o regulada con criterios objetivos de reparto y que aseguren la independencia del medio. 

Editorial

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Que los políticos utilicen nuestro dinero para gozar de los favores de los medios de comunicación es un mal hábito en todos los niveles administrativos y una práctica cotidiana que se da por habitual. Los ciudadanos deben de ser conscientes de que con su dinero, se paga la publicidad del partido de turno.

¿Que supone esto en un tiempo en el que la publicidad privada está bajo mínimos? Que la supervivencia de un medio, dependa única y exclusivamente de la decisión de un gestor político. Ante eso, un medio de comunicación y sus editores tienen difícil salida. Al final, los  políticos que están al frente de las administraciones utilizan nuestro dinero para alquilar las voluntades de los medios de comunicación.

En Dos hermanas, se destina oficialmente casi 200.000€ a publicidad institucional o autobombo sin poder acceder públicamente a qué medios,  en qué cantidades y bajo qué criterios se otorga dicha propaganda. Esta práctica que conlleva una larga serie de daños colaterales para el Derecho a la Información, es habitual en todos los niveles administrativos, y en gran parte de los municipios y autonomías.

La comunidad de Madrid de Aguirre está siendo investigada por este tipo de acciones, ya que gran parte del dinero fue a parar a medios afines al PP. Tele Madrid facturó casi 11 millones de €, teniendo mucha menos audiencia que TVE. En prensa, los más beneficiados fueron ABC y La Razón. En Cataluña por ejemplo, tienen predilección por la vanguardia que recibió el 20% del dinero público.

En Melilla, en noviembre 2015, un juez pidió al Tribunal Supremo “que investigue a Juan José Imbroda por la firma, durante años, de convenios de publicidad a dedo con varios medios de comunicación”. La investigación judicial, iniciada en 2013, considera que hay suficientes indicios de delito en la firma de los convenios de publicidad entre el Gobierno de Melilla y casi la totalidad de los medios de comunicación de la ciudad. La investigación sospecha que el Gobierno presidido por Imbroda “premiaba a los medios de comunicación dóciles y castigaba a los díscolos”.

Asi podemos nombrar un largo etcétera, y estaría bien poder conocer en que invierte, en que medios y con cuáles criterios se gasta nuestro dinero el Señor Toscano, pues aunque digan que esa información es pública. Es absoluta y rotundamente falso.

Cadena DH, desde sus orígenes decidió no aceptar publicidad institucional y menos aún en los términos que se produce actualmente. A día de hoy, nuestra única financiación procede de socios que libremente deciden apoyar un proyecto libre e independiente y la publicidad privada que ya emana hacia nosotros.

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