La Gran Empresa es el cáncer de nuestra Economía

“¿Pero cómo puede ser esto así? ¿No se suponía que cuando a las empresas les va bien, a los trabajadores nos va bien? Pues la dura realidad es que no, y de esto tiene una gran culpa la propia configuración de la Gran Empresa”.

Tribuna Libre – Manuel Carnerero. 

Cuando pensamos en grandes empresas, se nos viene a la cabeza prosperidad, grandes cifras y todo un despliegue tecnológico y humano impensable para una de esas PYME que aún siguen existiendo en nuestro tejido productivo y empresarial…pero la realidad es bien distinta.

Aluminios Nazarenos

Hace muy poco salió el informe sobre desigualdad de Intermon Oxfam, en el cual se alerta sobre la dura realidad de que, mientras los beneficios empresariales crecieron un 200% en el año 2017, los salarios no sólo están estancados, sino que bajan en muchos casos.

¿Pero cómo puede ser esto así? ¿No se suponía que cuando a las empresas les va bien, a los trabajadores nos va bien? Pues la dura realidad es que no, y de esto tiene una gran culpa la propia configuración de la Gran Empresa, sea nacional o extranjera, debido a los siguientes factores:

Bajas necesidades de trabajadores: Por cada 2 puestos de trabajo que crea la PYME, la Gran Empresa sólo crea 1. Esto se explica por la teoría de las “Economías de Escala”, que básicamente significa que al llegar a cierto punto, la empresa no necesita bienes o servicios que ofrezcan otras empresas, llegando a cubrirlo por su propia cuenta de forma más intensiva, destruyendo los puestos indirectos de trabajo que se crearían en el caso de ser una PYME.

A todo esto hay que sumar sin olvidarse el gusto de este tipo de empresas por producir todo lo posible en países como Bangladesh, en condiciones de esclavitud (incluida la infantil), para ahorrarse los costes de producir en los países en los que venden.

Eliminación de la competencia: Al poder aplicar la Economía de Escala, estas Grandes Empresas pueden conseguir productos mucho más baratos que los de las PYMES, logrando que estas cierren una tras otra, con los consecuentes despidos que acarrea, despidos los cuales luego no son absorbidos por esta Gran Empresa que sólo necesita a la mitad de trabajadores que la PYME, además en peores condiciones, como explicaré más adelante.

Tributación injusta: En este país se supone que quién más gana debe pagar mayor porcentaje de impuestos…salvo si eres una Gran Empresa.

Se da la paradoja de que mientras los autónomos y las PYMES pagan entorno al 20% de sus beneficios como impuestos, la Gran Empresa paga entorno al 5%, según reconoció el propio Ministro de Hacienda en el Congreso este año 2017.

Esto es consecuencia de unas Leyes Tributarias tramposas que benefician a las Grandes Empresas y atacan a las PYMES, Leyes que cuentan con el apoyo incondicional de PP y Ciudadanos (sí, esos que dicen apoyar al emprendedor), los cuales votan siempre en contra de modificar estas leyes (qué casualidad que muchas de estas empresas estén en la lista de donaciones de dichos partidos).

Explotación Laboral y nula vigilancia del cumplimiento de la Ley: No vamos a hablar aquí de caso harto conocidos como las niñas de 5 años que echan 10 horas cosiendo en fábricas de una conocida marca de ropa, sino de la situación en nuestro país.

En España, 9 de cada 10 contratos son temporales, siendo de estos la mitad inferiores a un plazo de 15 días. A esto se suma que los salarios en la mayoría de los casos son simplemente el mínimo, a lo cual hay que sumar todas esas horas extra que se echan y no se pagan (entorno al 56% de dichas horas extras; lo que son 6.131.400 horas que trabajamos gratis para la empresa). Tampoco debemos olvidar la de abusos laborales que se dan en nuestro país, la mayoría protagonizados por estas grandes empresas con la complicidad de un Gobierno que no invierte en inspectores de trabajo que permitan una mínima dignidad en el trabajo.

Destrucción del ecosistema local: El punto más preocupante, y consecuencia de todo lo anterior ya visto.

La llegada de las Grandes Empresas a nuestros municipios lleva a la destrucción de múltiples PYMES anteriormente existentes, que no pueden competir en precios con las grandes. Si a esto le sumamos el aumento del paro y la bajada de salarios que conlleva esto, nos encontramos con un empobrecimiento de la población; pero es que esto no es todo, ya que mientras el dinero que ganan las PYMES se queda en gran parte en nuestros pueblos y ciudades, los beneficios de la Gran Empresa suelen ir directamente a inversores a miles de kilómetros del país, no viendo los municipios ni un duro.

Y para ejemplo de esto, Dos Hermanas, ciudad donde pese a producirse lo mismo que hace 10 años, tenemos el doble de paro, una calidad de vida mucho peor, y un comercio local muchísimo menos presente que en esa época…y todo mientras la Gran Empresa ha aumentado en un 200% sus beneficios sólo en el año 2017.

Amenaza de colapso del sistema: Y en todo esto hay unas ganadores claras: Las grandes empresas… ¿no? Pues tampoco.

Y es que aunque a corto plazo, son las claras ganadoras en todo esto, también acabarán perdiendo, pues esta deriva se acabará llevando por delante el mismísimo Capitalismo como nadie haga nada.
Porque una cosa clara es que el Capitalismo necesita siempre crecer, crecer y crecer (De esto va la cosa se supone); un crecimiento que necesita de un consumo cada vez mayor; ¿Pero cómo va a consumir cada vez más la gente si cada vez tiene menor poder adquisitivo, con el dinero cada vez más concentrado en unos pocos? ¿Cómo se va a comprar más con menos dinero? Es un problema muy serio, y que podría traernos a una situación que deje la crisis de 2008 como un simple susto…el consumo en España y en todo el mundo se está sustentando ya en deuda, algo que cualquiera sabe que no se puede mantener en el tiempo…y ya sabemos lo que pasa cuando estallan las burbujas.

Por todo esto podemos decir abiertamente que sí, que la Gran Empresa es el cáncer de la Economía, y o le ponemos remedio o podemos encontrarnos con una situación muy complicada.

Pajarería-Semillería Albano

¿Pero qué hacer ante esto? Pues la solución está en nosotros mismos; desde comprar en las PYMES del municipio a votar a partidos de Izquierda que pongan freno a estos abusos, pasando por concienciar a nuestros vecinos y vecinas o sumarnos a las movilizaciones y campañas a favor del comercio local y de cercanía…nunca olvidemos que el Futuro está en nuestras manos y la Historia la hacen los pueblos.

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