Medio centenar de nazarenos muestran su apoyo a la joven violada en Manresa

Acudieron representantes de diversos colectivos feministas y de Adelante Dos Hermanas, entre ellos, los concejales Pilar González y Fran García Parejo.

La Policía Nacional identificó a varias personas al final de la concentración.

En el día de ayer, 8 de julio, medio centenar de personas se concentraron en la puerta del Ayuntamiento de Dos Hermanas para mostrar su apoyo a la joven de 14 años que fue víctima de una violación múltiple por parte de seis jóvenes, considerando la Fiscalía que es abuso sexual y no violación, como se reclama desde las diversas asociaciones feministas.

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Esta concentración, que tuvo lugar ayer al ser el día en el que declaraba la joven en la Audiencia Provincial de Barcelona, se llevó a cabo en la totalidad de los municipios españoles y estaba convocada por diferentes asociaciones feministas. En el caso de Dos Hermanas, participaron colectivos feministas como el Colectivo Violeta, y la portavoz de Adelante Dos Hermanas, Pilar González, fue la encargada de dar la bienvenida a los asistentes.

Una vez iniciada esta concentración, varias personas de colectivos feministas, e incluso la propia Pilar González, leyeron un manifiesto redactado a nivel nacional, el cuál dice lo siguiente:

«La Fiscalía califica los hechos como ABUSO SEXUAL y los acusa de haberla asaltado sexualmente, SIN CAPACIDAD DE REACCIÓN, solicitando la pena de prisión de entre 10 y 12 años. Y aún existe otro acusado que se masturbó mientras presenciaba la violación por turnos de 15 minutos, sin que hiciera ni dijera nada para impedirlo.

Nuevamente nos encontramos con los mismos problemas de la violación en grupo de Pamplona. Ahora es la fiscalía quien considera que no hubo intimidación, obviando que se trata de una menor de 14 años, en estado de embriaguez, y frente a 7 hombres. Y ello a pesar de la reciente sentencia del Tribunal Supremo en relación al caso de Pamplona, ilustrativa de los criterios con los que debe valorarse la existencia de intimidación, elemento central para que los hechos puedan ser considerados como violación y no como abuso.

Queremos mostrar nuestra indignación por la calificación de la fiscalía y, sobre todo, mostrar nuestro apoyo y solidaridad con la chica agredida que, tras casi tres años, continúa con secuelas. El miedo a que no la crean, a que la marginen en el instituto donde estudia, a que se la culpe por estar con siete chicos, por su estado de embriaguez o comportamiento. Miedo que tiene una base real, ya que comentarios como estos los han soportado la mayoría de las mujeres que han sufrido agresiones sexuales.

Estas opiniones y actitudes sociales en nada contribuyen a la recuperación y reparación por el daño sufrido y a responsabilizar a los agresores de sus conductas. Antes, al contrario, actúan como un límite general a la libertad de todas las mujeres.

Habrá que recordar nuevamente que ninguna circunstancia justifica que se atente contra la libertad sexual de una persona y, menos aún, la hace responsable de estas conductas. Ella es la agredida, no la agresora.

Seguiremos movilizándonos, fuertes, unidas y organizadas, hasta lograr una educación sexual de calidad, con perspectiva de género y eficaz en la prevención de la violencia en éste y otros ámbitos de la vida. Y para que se reforme el Código Penal en lo referente a los delitos contra la libertad sexual para que todos ellos sean llamados de la misma forma: agresión sexual, cuya gravedad y pena dependerá de las circunstancias concretas de los hechos (presencia de violencia añadida, engaño, intimidación, con penetración o sin ella, por una o varias personas…) y desaparezca la actual figura de abuso sexual.

NO ES ABUSO, ES VIOLACIÓN. SOLIDARIDAD CON LA VÍCTIMA DE MANRESA».

Una vez leído íntegramente este manifiesto, se gritaron varias consignas en apoyo a esta joven, tales como «No es No», «No es abuso, es violación», o «Las calles también son nuestras».

Papelería Los Pirralos

Por último, una vez que finalizó esta concentración, se personó en el lugar una patrulla de la Policía Nacional, y los agentes procedieron a identificar a varias personas que se encontraban allí, a fin de conocer quién era el organizador. Se vivieron algunos momentos de tensión entre los agentes y las personas a las que habían pedido la documentación, pero, finalmente, no hubo ningún incidente destacable, y, al rato, los agentes se marcharon.

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