Entrevista a Yolanda Veguilla Dávalos, autora de «Ave Fénix Rumbo a Wall Street»

«Como a mí me sirvió tantísimo el trading para superar lo que es la violencia de género, lo que intento también es enseñárselo a las mujeres como una forma de que ellas puedan tener oportunidad de acceder a una profesión en la que no tengan que depender económicamente de nadie».

Cadena Dos Hermanas ha realizado una entrevista a Yolanda Veguilla Dávalos, autora de «Ave Fénix Rumbo a Wall Street». Podéis leer esta entrevista al completo a continuación.

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  • En su carta nos dice que quiere ayudar a las mujeres que sufren situaciones como las que ha pasado usted, pero ¿qué tipo de ayuda cree que puede proporcionar su libro?

Como yo fui víctima de violencia de género, mi libro principalmente, la ayuda que puede ofrecer a esas mujeres y sobre todo a adolescentes, es a reconocer, una vez que leen el libro, cuáles son las principales señales para identificar la violencia de género. Normalmente, las que sufren violencia de género son adolescentes y mujeres jóvenes; aunque claro, eso ya, una vez que entras en el circulo vicioso de conocer a una persona tóxica, estás ya con ella o hasta que te divorcias o hasta que te mata. Vamos a hablar claramente. Pues como a mí me sirvió tantísimo el trading para superar lo que es la violencia de género, lo que intento también es enseñárselo a las mujeres como una forma de que ellas puedan tener oportunidad de acceder a una profesión en la que no tengan que depender económicamente de nadie, y poder salir de esa situación que le están produciendo el estar con una persona tóxica y ser víctima de violencia de género. Quiero que ellas se independicen como mujer, que se empoderen y que no tengan que depender económicamente de nadie, así les puede servir mi libro a las mujeres.

  • ¿Qué ha intentado reflejar con el título «Ave fénix rumbo a Wall Street»? ¿Es Wall Street un lugar de especial importancia para usted?

Ave fénix surge de cuando yo era víctima de violencia de género. Hubo un momento en el que estaba totalmente unidad dentro del agujero, estaba muerta, muerta en cuerpo y alma. Actualmente, estoy amenazada de muerte, lo que me llevó, en principio, mucho tiempo estando encerrada en casa. Me daba mucho miedo salir a la calle, y ese tiempo que estaba encerrada en casa lo dediqué al estudio del trading, que es la compraventa de instrumentos financieros. De ahí viene rumbo a Wall Street, mi operativa en bolsa en mercados americanos, ya sea tesoro, índice, materia prima… Pues lo de Wall Street es eso, porque mi operativa es con futuros americanos.

Tanto los americanos como los británicos son los padres de la operativa bursátil, aunque la verdad es que nació en Holanda con la compraventa de tulipanes. Además, en Wall Street está el índice de Dow Jones. Cuando hablamos de Wall Street solemos hablar de torres gemelas, operativa bursátil… por eso el título Ave fénix rumbo a Wall Street.

Por supuesto, me veo totalmente reflejada en el ave fénix. Yo me divorcié en el año 2007, con esa edad yo tenía cerca de 38 años. Tú ves una foto de entonces, y yo era mi abuela. La ropa que me ponía era muy ancha para que no se me notaran las curvas porque mi ex marido se mosqueaba si los hombres me miraban, no me maquillaba, no iba a la peluquería, no me ponía pantalones estrechos, ni una minifalda, ni unos tacones… En el momento que me divorcié y empecé a salir porque una hermana me dijo: “vamos a comprarte ropa. Te vas a poner una mini falda, unos tacones…” Un día que salí con ella tras tres meses divorciada, me di cuenta que los hombres me miraban. Ese día me hice una foto y había renacido como 15 o 20 años. Pasé de ser una mujer de 60 años a una mujer de 30. Mi segundo marido, cuando me conoció, yo tenía unos 36 años, y parecía que tenía 30.

  • Al publicarlo, le ha contado su historia a el mundo. ¿Ha pasado por algún momento en el que le haya surgido el miedo o vergüenza y que tales sentimientos casi impidan la publicación de dicho libro?

Vergüenza no, porque no me da vergüenza contar lo que cuento, ya que lo hago para ayudar a la juventud, porque quiero ayudarla y enseñarla. Lo que sí he tenido es miedo, porque me he tenido que enfrentar a toda mi familia, porque cuento mis vivencias desde la infancia y, hay hechos en mi infancia que han hecho daño, por ejemplo, a mi madre. Ya no puedo contar más, porque estaría haciendo spoiler.

  • ¿Por qué decidió estudiar trading tras poner fin a la relación que tuvo con su ex marido?

Porque tenía muchísimas deudas, y era una forma de ganar dinero, aunque al principio no lo ganaba, lo perdía.

Yo llevo haciendo trading desde el año 1998. Empecé a operar en acciones, compraba acciones de Telefónica, de Jazztel, del banco Santander… Después de divorciarme, tenía muchas deudas y comencé, antes de ser amenazada de muerte, a estudiar trading como alternativa para conseguir un sueldo extra, porque tenía tres hijos, la letra de dos coches, una casa, una guardería, un colegio, el seguro médico… yo sola, con mi sueldo, no podía. Además, mi ex marido me dejó una serie de deudas que tenía que pagar porque si no me embargaban mi casa. Entonces empecé a estudiar el trading seriamente y en profundidad, lo cual no me sirvió para ganar dinero en principio, ni lo que es el análisis fundamental, ni lo que es el análisis técnico. El ganar dinero con el trading vino después, cuando estaba harta y casi tiro la toalla, empezando a estudiar las herramientas que utilizan los americanos, el flujo de órdenes. Esto fue a través de unos vídeos que veía por YouTube, viendo a americanos operar con unas herramientas que yo no conocía, así empecé a estudiarlas. Me compré un libro, lo traduje, del inglés al español, y empecé a estudiar el flujo de órdenes.

Intento que este tipo de herramientas la conozca toda España porque son unas herramientas     que los españoles no conocen, tan solo conocen el análisis fundamental y el análisis técnico, el flujo de órdenes no es conocido en España, y yo quiero mostrárselos.

  • ¿Cree que la sociedad actual está preparada para conocer su libro y utilizarlo como apoyo?

Es que en este momento es cuando más se necesita porque estamos sufriendo un retroceso. Esto es como la bolsa: un pequeño impulso hacia arriba, vamos bien, pero siempre, tras un impulso, hay un pequeño retroceso, para volver a coger impulso. Pues ahora estamos en un retroceso.

Por supuesto, mi libro es totalmente necesario en este momento porque hay que erradicar la violencia de género, aunque todavía, después de tantos años, haya gobiernos que no la reconozcan, que no reconozcan su existencia.

  • ¿Conoce algún otro caso de violencia de género que le haya impulsado a escribir el libro?

Conozco muchísimos casos de violencia de género, porque al yo ser víctima de violencia de género, he estado mucho tiempo yendo a terapia de madres en ADIMA, una asociación contra el maltrato infantil, porque tengo una hija que fue maltratada, pero tampoco lo puedo contar porque no quiero hacer spoiler. Allí, haciendo terapia con las madres, conozco muchísimos casos y, además, historias que tú piensas que tan solo ocurren en la televisión, pero no. Es increíble la cantidad de violencia de género y de niños maltratados que existen y que no nos enteramos. Sin embargo, no fue eso en lo que me apoyé para escribir mi historia, no, en lo que me apoyé fue en mi propia vida, que ha sido una vida bastante cruda.

Gente que han leído el libro, me han dicho que han tenido que soltarlo en muchas ocasiones porque la impotencia les podía, porque las lágrimas no le dejaban seguir leyendo.

  • Actualmente, se han dado muchos casos de violencia de género, así como de maltrato infantil. ¿Cree que «Ave fénix rumbo a Wall Street» formará parte del cambio en el futuro?

Yo lo estoy intentando, y no sólo por el libro. Yo intento erradicar la lacra de la violencia de género y del maltrato infantil, estoy intentado hablar con institutos y centros de educación para dar charlas-debate con adolescentes e incluso padres y que, entre todos, hablemos y expliquemos nuestras experiencias. Explicarles en qué consiste, cuáles son las señales, que si tu novio te dice “voy a cogerte el móvil porque es un regalo que yo te hice”, hay que decir que no. Si tu estas con un hombre, y no eres feliz, tienes que analizar qué hay ahí que te impide serlo. Si algo te está causando dolor, eso no es una relación sana.

Cuando hablamos de violencia de género no sólo es la violencia física (los golpes, los moratones…), esa duele, duele en el momento, pero a los dos días se te olvida. Es mucho más dura, y te hace mucho más daño interior la violencia psicológica, es decir, el decirte “estás gorda”, “eres una inútil”, “no sirves para nada” … Eso se te va metiendo en la cabeza, te va comiendo el cerebro hasta que te mata, te deja que no sirves para nada. Al final, tu misma llegas a creer que no sirves para nada.

  • ¿Cómo definiría a la sociedad femenina futura? ¿Cree que las nuevas generaciones pondrán fin al maltrato infantil y a la violencia de género?

Por lo que veo actualmente, creo que va a ser luchadora. La veo reivindicadora. A las mujeres de hoy en día las veo que no se dejan dominar, pero todavía hay muchas mujeres mayores que son incluso más machista que sus propios maridos, y que ellas mismas incluso piensan que las mujeres por ponerse una falda estrecha van provocando, cuando no es así. Si a ella le gusta vestir así, tiene el derecho a vestir como quiera. Lo que no se puede soportar es que los hombres de hoy en día vayan atacando, vayan a cañón. “Si esta está así, es porque quiere que le metamos mano”, pues NO, ella va así porque le gusta vestir así, y está en su derecho totalmente. Lo que hay es que educar a los hombres a respetar a las mujeres.

Yo sí creo que las nuevas generaciones pondrán fin al maltrato infantil y a la violencia de género. En el pasado hemos conseguido algo, estamos a mitad de camino y, espero que, en el futuro, la lacra se vaya erradicando, pero esto es todavía un trabajo de muchos años. Yo creo que se conseguirá, pero, ¿te digo la verdad? Antes el calentamiento global nos mata a todos.

  • ¿Qué les aconsejaría a sus lectores antes de que abriesen la cubierta del libro y comenzaran a leerlo?

Que se lleven un paquete de clínex junto a el libro y que se sienten, que se agarren. Que lo cojan en un momento que no tengan sueño, porque por la experiencia que tengo de gente que lo han cogido y no han parado de leerlo hasta que no lo han terminado. Engancha muchísimo.

  • ¿Ha pensado en escribir otro libro para continuar con su objetivo de ayudar?

Sí, he pensado en escribir otro libro, pero será de ciencia ficción. Este libro es la narrativa de mi vida porque quiero que la gente me conozca. Yo pienso que cualquier escritor, lo primero que debe hacer es escribir sobre sí mismo para que su público lo conozca; que sepa cuáles son sus intereses, lo que le mueve… una vez te conoce la gente, ahora escribes lo que te gusta, y a mí es la ciencia ficción.

Ahora mismo, mi meta es ayudar con mi libro a la juventud, a la gente, comenzando por los centros de educación porque es la única forma de erradicar la violencia de género y de concienciar a la juventud. Además, es totalmente necesario, porque hasta que no se consiga eso, no vamos a disfrutar de una democracia sana.

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  • ¿Sabe ya a qué asociaciones va a donar su dinero recaudado con los beneficios del libro?

Aquí en Sevilla a la Asociación de Mujeres Víctimas de Violencia de Género (AMUVI). Está entre varias, pero la primera va a ser esta. Primero tengo que saber si con los beneficios del libro habrá para muchas, yo lo intentaré.

He escogido AMUVI porque es de Sevilla, de donde yo soy, y porque es la que está actualmente luchando contra la violencia de género.

“Muchas veces, cuando voy por la calle, la gente normalmente me ataca de feminista, y dicen que soy una feminista en tono ofensivo. Cuando me dicen eso, ellos no han recurrido a la RAE y han buscado qué significa, porque tenemos muy claro qué significa machista, que es la supremacía del hombre sobre la mujer, pero feminista no es la supremacía de la mujer sobre el hombre, es la igualdad. La supremacía de la mujer sobre el hombre es el hembrismo, y lo que las feministas queremos es la igualdad de la mujer y del hombre en derechos y obligaciones, en todo. Y que nos respeten en todos los sentidos”.