Nuevo derrumbe en la Hacienda Ibarburu agrava el deterioro de uno de los grandes símbolos patrimoniales de Dos Hermanas
Las asociaciones patrimoniales advierten de que, si no se actúa de forma urgente para asegurar la estructura y frenar el deterioro, la hacienda podría perder en poco tiempo algunos de sus elementos más reconocibles.

REDACCIÓN
Un nuevo derrumbe de grandes dimensiones ha tenido lugar en la Hacienda Ibarburu, uno de los edificios históricos más emblemáticos de Dos Hermanas. El colapso se ha producido en la zona trasera del señorío, cuyos restos han caído sobre la alberca y sobre la conocida “fuente de las cabezas”, incrementando el deterioro de este inmueble histórico.
Según denuncian colectivos patrimoniales, esta parte del edificio era una de las más vulnerables desde hace años. En 2017, la hacienda sufrió un importante expolio, cuando varias personas utilizaron maquinaria pesada y vehículos de gran cilindrada para sustraer las columnas de mármol de la galería, provocando el derrumbe de esta estructura.
A este saqueo se sumó posteriormente el robo de tejas de la techumbre, lo que ha permitido que el agua de lluvia se filtre durante años por las vigas de madera y los muros de adobe. Esta situación ha debilitado progresivamente la estructura del edificio hasta provocar el nuevo colapso.
La situación es especialmente preocupante en el caso del mirador de la hacienda, uno de sus elementos más característicos por su visibilidad desde distintos puntos del entorno. Actualmente, según advierten expertos y asociaciones patrimoniales, se encuentra en estado de derrumbe inminente, ya que tanto su estructura como los muros de carga que lo sostenían han cedido.
Ante este nuevo episodio, la Asociación Salvemos la Hacienda Ibarburu y el Patrimonio de Dos Hermanas ha vuelto a denunciar la inacción de los diferentes propietarios y administraciones competentes. La entidad asegura haber mantenido varias reuniones y haber enviado distintos escritos junto a otras organizaciones patrimoniales para alertar del riesgo que corría el edificio.
La Hacienda Ibarburu, construida en el siglo XVIII, está declarada Bien de Interés Cultural desde 2002 y es considerada uno de los máximos exponentes del barroco rural sevillano y de las históricas haciendas de olivar de la provincia. Sin embargo, el paso del tiempo, el abandono y los saqueos están acelerando la desaparición de uno de los grandes referentes del patrimonio nazareno.
Las asociaciones patrimoniales advierten de que, si no se actúa de forma urgente para asegurar la estructura y frenar el deterioro, la hacienda podría perder en poco tiempo algunos de sus elementos más reconocibles.




