La UPO proyecta un nuevo centro deportivo con piscina cubierta junto al Metro de Montequinto
La Universidad Pablo de Olavide prepara una concesión de 25 años para construir y explotar una instalación deportiva con piscina cubierta, gimnasio y pistas de pádel y tenis
La Universidad Pablo de Olavide (UPO) ha iniciado los trámites para impulsar la construcción de un nuevo centro deportivo en una parcela actualmente sin uso situada en la avenida de Sevilla, junto a la estación de Metro y muy próxima al campus universitario, en el entorno de Montequinto.
El proyecto se plantea mediante una concesión de obras para la construcción y posterior explotación de las instalaciones, de manera que un operador privado se encargue de desarrollar y gestionar el complejo durante el periodo establecido en el futuro contrato.
El expediente, identificado como CO.01/26, fue publicado el pasado 16 de septiembre en la Plataforma de Contratación del Sector Público y se encuentra actualmente en fase de publicación previa, por lo que todavía no existe empresa adjudicataria ni se ha cerrado el procedimiento de licitación.
Piscina cubierta, gimnasio y pistas deportivas
Según el estudio de viabilidad elaborado por la universidad, el futuro complejo incluiría una piscina cubierta, un área de fitness con equipamiento para entrenamiento cardiovascular y tonificación y, al menos, tres salas destinadas a actividades dirigidas.
El proyecto contempla además una zona deportiva exterior y un área dedicada a los deportes de raqueta, con pistas de pádel y tenis. La propuesta también incorpora las dos pistas de padbol que actualmente son utilizadas por la Universidad Pablo de Olavide.
La intención de la institución universitaria es que el centro no tenga únicamente un uso vinculado a la comunidad universitaria, sino que pueda prestar servicio también al entorno más próximo, especialmente a los vecinos de Montequinto.
Una concesión prevista para 25 años
Uno de los aspectos más relevantes que recoge el estudio de viabilidad es la duración planteada para la explotación del complejo: 25 años.
Durante ese periodo, la instalación sería gestionada por el operador que resulte adjudicatario de la concesión, dentro de las condiciones que finalmente establezcan los pliegos.
El estudio económico elaborado por la UPO estima que, bajo las hipótesis planteadas, los ingresos acumulados procedentes de los pagos de los usuarios podrían superar los 73,7 millones de euros durante los 25 años de concesión. La propia universidad advierte de que se trata de una hipótesis de gestión destinada a servir de referencia a los futuros licitadores y no de una previsión cerrada de ingresos.
La documentación calcula además un área potencial de influencia formada por unas 32.700 personas vinculadas a la universidad y alrededor de 35.800 residentes en Montequinto, con una estimación global de más de 15.000 usuarios potenciales.
El proyecto todavía no tiene adjudicatario
Por el momento, la iniciativa se encuentra en una fase inicial. La información disponible en la Plataforma de Contratación recoge como objeto del expediente la concesión de las obras de construcción y explotación del centro deportivo, pero todavía no aparecen presupuesto de adjudicación, empresa adjudicataria ni número de licitadores.
La documentación publicada incluye, entre otros documentos, el estudio de viabilidad, el acuerdo de inicio de los actos preparatorios y un anteproyecto.
La futura licitación permitirá conocer con mayor precisión las condiciones económicas de la operación, la inversión necesaria para levantar el complejo, el canon o contraprestaciones previstas y las obligaciones que asumirá la empresa que finalmente gestione las instalaciones.
Una nueva dotación deportiva para Montequinto
El proyecto supondría incorporar una nueva instalación deportiva de carácter privado-concesional a una zona de Dos Hermanas situada junto al Metro y a uno de los principales polos universitarios del área metropolitana.
La UPO justifica la iniciativa por el crecimiento de la demanda de servicios deportivos de su comunidad universitaria y por la necesidad de buscar fórmulas que permitan desarrollar nuevas instalaciones sin asumir directamente toda su construcción y explotación.
Ahora queda por delante la publicación de los pliegos y el posterior proceso de licitación, que determinará las condiciones definitivas del proyecto y la empresa encargada de convertir esta parcela actualmente sin uso en un nuevo complejo deportivo.




