El nazareno Jaime Canalejo se queda a un paso de la medalla olímpica en la final de remo

Canalejo y García compitieron muy bien y quedaron sextos en una batalla que se llevó Croacia, adjudicándose el oro

Los sevillanos Jaime Canalejo Pazos y Javier García Ordóñez se adjudicaron el diploma olímpico en la categoría del dos sin timonel en los Juegos Olímpicos de Tokio tras concluir la final en la sexta y última posición (6.25.25). El oro se lo llevó la indómita Croacia de los hermanos Sinkovic (6.15.29), que compite de una manera salvaje, como si en cada palada se jugaran la vida; la plata fue para Rumanía (6.16.58), ahora mismo el segundo bote más potente del mundo en esta categoría; y el bronce, para la sorprendente Dinamarca (6.19.88), el invitado inesperado, aunque se comenzara a contar con ellos tras ver sus excelentes prestaciones en la serie eliminatoria y la semifinal.

Bar Molí

La pareja hispalense del Club Náutico Sevilla, que lleva en el bote desde 2018 y logró la clasificación para esta cita olímpica en el Mundial de 2019 de Linz, en Austria, comenzó a perder comba con la cabeza a partir de la frontera de los mil metros, seguramente acusando el tremendo desgaste acumulado de los tres días previos de la competición, pues no hay que olvidar que remaron en dos jornadas consecutivas tras quedar cuartos en su exigente serie eliminatoria y tener que pagar el peaje de la repesca, donde se impusieron con toda solvencia, demostrando su gran nivel. La ganaron con autoridad y dieron el zarpazo en la madrugada del miércoles con una excepcional actuación en semifinales, estando siempre entre los tres primeros y doblegando al barco australiano, que fue bronce en el Mundial de 2019, el último que se ha celebrado en remo a causa de la pandemia.

El diploma olímpico de los españoles adquirirá mucho peso con el paso del tiempo, cuando se le dé todo el valor que le corresponde a este doble sin timonel que ha estado en la práctica totalidad de las finales A desde 2018, tanto en Copas del Mundo como en Campeonatos de Europa y Mundiales. Era su debut en unos Juegos y, de hecho, era el único barco que repetía junto al croata respecto a la final del Mundial de 2019.  Canalejo y García lo han dado todo en cada regata para llegar a la final y no cabe un sólo reproche. Se marchan muy satisfechos y ahora toca prepararse para París 2024.

La final en sí no tuvo más historia que la que quisieron los croatas Martin y Valent Sinkovic, dominadores de cabo a rabo. La salida de España fue muy buena, pero los balcánicos no se dejaron sorprender e impusieron esa palada contundente y plomiza que los convierte en casi invencibles. Un ritmo brutal para sus competidores. Sólo Rumanía, y Dinamarca en menor medida, pudieron seguirles la pista. El dos sin sevillano pasó quinto el primer segmento (1.34.19) y en la frontera del mil se puso cuarto (3.11.31), a tiro de piedra de los rumanos, terceros en ese momento (3.09.30).

A partir de ahí se les hizo a los españoles la regata muy cuesta arriba. Mientras Croacia, Rumanía y Dinamarca aseguraban sus posiciones y marcaban distancias con el resto, España luchaba por no descolgarse en la pugna con Canadá y Serbia, cuarta (6.20.43) y quinta (6.22.34). Al paso del 1.500 estaban las tres embarcaciones en un pañuelo, aunque los sevillanos eran ya sextos (4.48.08) y, por más que lo intentaron, no pudieron escalar posiciones al término de los dos mil metros, concluyendo con un crono de seis minutos, 25 segundos y 25 centésimas tras un esfuerzo sobrecogedor. A pesar de quedar sextos, ese 6.25.25 supone su segundo mejor tiempo en las cuatro regatas disputadas en Tokio.

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