Ana Arechavaleta cierra una etapa dorada al frente del Club Waterpolo Dos Hermanas
La dirigente nazarena cierra una etapa dorada marcada por los éxitos de la cantera y cede el testigo a Peggy Stevens al frente de la entidad.

Tras años de entrega incondicional al deporte nazareno, Ana Arechavaleta deja la presidencia del Club Waterpolo Dos Hermanas. La dirigente se despide de la primera línea ejecutiva de la entidad tras culminar una temporada brillante para la cantera local y cediendo oficialmente el testigo directivo a Peggy Stevens.
La salida de Arechavaleta —quien continuará vinculada a la Real Federación Española de Natación (RFEN), a la Federación Andaluza de Natación (FAN) y a la European Aquatics— marca el fin de una era caracterizada por la consolidación del club tanto a nivel autonómico como nacional.
Un balance deportivo de éxito para el deporte nazareno
El cierre de su gestión coincide con uno de los momentos de mayor esplendor deportivo para el waterpolo en el municipio. La cantera nazarena viene de firmar una campaña histórica tras conquistar tres podios nacionales en categorías de base, reflejo del trabajo de cantera desarrollado en el complejo deportivo municipal Ramón y Cajal.
En la categoría absoluta, la estructura del club queda plenamente asentada en la élite del deporte español:
- Equipo femenino: Consolidado en Primera Nacional.
- Equipo masculino: Asentado en Segunda Nacional.
Llamamiento a las empresas de Dos Hermanas y relevo en la directiva
Más allá de los resultados, Arechavaleta subraya que el proyecto siempre ha ido enfocado en la formación integral de los jóvenes de Dos Hermanas. Sin embargo, la dirigente no oculta uno de los mayores retos que afronta el club en el ámbito local: la captación de patrocinadores.
Haciendo un llamamiento al tejido empresarial nazareno, enfatiza que apoyar al Club Waterpolo Dos Hermanas va más allá del patrocinio deportivo tradicional, siendo una apuesta directa por la formación, la cantera y la igualdad en el municipio.
Con el relevo ya en marcha, Peggy Stevens asume la presidencia de la entidad con el objetivo de liderar esta nueva etapa y dar continuidad al legado del club. Por su parte, Arechavaleta mantendrá su vinculación sentimental y su apoyo externo a la entidad, dejando una impronta imborrable en la historia del deporte de Dos Hermanas.



