
Nerea Tovar ha presentado una propuesta al Pleno del Ayuntamiento para solicitar la instalación de fuentes de agua potable en parques, jardines, zonas deportivas, plazas y calles con mayor tránsito de personas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y adaptar la ciudad a las altas temperaturas que cada verano se registran.
La concejala considera que el acceso al agua potable en los espacios públicos debe entenderse como un servicio esencial, especialmente en una ciudad como Dos Hermanas, donde durante varios meses al año se alcanzan temperaturas muy elevadas que pueden suponer un riesgo para la salud, especialmente para niños y niñas, personas mayores, trabajadores y trabajadoras que desarrollan su actividad al aire libre y otros colectivos vulnerables.
“En una ciudad donde el calor forma parte de nuestro día a día durante buena parte del año, disponer de fuentes de agua potable en los espacios públicos no es un lujo, sino una necesidad. Es una medida de salud pública y también de sentido común”, señala la edil.
La iniciativa plantea que el Ayuntamiento priorice la instalación de estas fuentes en aquellos lugares con mayor afluencia de vecinos y vecinas, como parques, jardines, zonas infantiles, instalaciones deportivas, itinerarios peatonales y calles comerciales, facilitando que cualquier persona pueda hidratarse de forma gratuita.
Además, Tovar destaca que esta medida contribuiría a reducir el consumo de botellas de plástico de un solo uso, fomentando hábitos más sostenibles mediante el uso de botellas reutilizables y reforzando el compromiso de la ciudad con la protección del medio ambiente.
“El espacio público debe estar pensado para las personas. Contar con fuentes de agua accesibles hace una ciudad más amable, más saludable y mejor preparada para hacer frente a los episodios de calor extremo que, por desgracia, son cada vez más frecuentes”, afirma.
Nerea Tovar recuerda que Dos Hermanas continúa creciendo y que los servicios públicos deben evolucionar al mismo ritmo para responder a las necesidades de una población cada vez mayor. En este sentido, considera que la instalación de nuevas fuentes supone una inversión útil que mejora el bienestar de la ciudadanía y favorece el disfrute de los espacios públicos.
“La adaptación al cambio climático también pasa por actuaciones concretas que mejoren la vida cotidiana de la gente. Garantizar el acceso al agua potable en nuestros parques y calles es una forma de cuidar la salud, proteger a los colectivos más vulnerables y hacer de Dos Hermanas una ciudad más habitable”, concluye Tovar.



